Por Ana Pazos
Life & Leader Coach, empresaria, conferencista y columnista
@anapazoslifecoach
¿Quién dijo que al cumplir 30 tendrías que tener todo resuelto y que esa edad determina tu éxito? Mientras tengas objetivos claros, ¡todo está bien!
Dejaré algo en claro: la crisis de los 30 no existe. Ni debes tener el trabajo de tus sueños, ni hijos, ni estar casado, ni comprar un departamento…. nada de eso. Cada quien tiene su ritmo y sus tiempos, y listo.
Vera Wang decidió convertirse en diseñadora de vestidos de novia a los 40; Julia Child, una de las chefs más famosas, ¡aprendió a cocinar a sus 40! ¿Ves? Ningún éxito está dictado por tu edad y a los 30 tu vida está llena de posibilidades.
Ahora, no es sólo la carga social que le hemos puesto a los 30, sino que existen ya las redes sociales en donde todo pinta perfecto; todas hacen o tienen más que tú, todas cumplen sus sueños, todas son exitosas, etc.
Alimentarte de esto diario no hace más que aumentar tu impulso de compararte con otras mujeres y tu obsesión por ser como las demás.
Es claro, aunque a veces se nos olvida, que lo que vemos en redes sociales puede o no ser la realidad, entonces, ¿por qué alimentas tu diálogo interno con eso? Al compararte, lo único que haces es sentirte frustrada.
¡Olvídate de eso! Si estás en esta situación o en una parecida, es hora de trabajar en tu diálogo interno para recuperar tu tiempo y energía. Toma nota de estos tips:
1. Echa un clavado a tu interior
Empieza por reconocer qué dispara tu desilusión y frustración. Cuando lo identifiques, piensa que el pasado ya no está y el futuro todavía no ha llegado.
2. Revisa los límites autoimpuestos
Antes de saber de qué eres capaz, conoce lo que de plano te cuesta muchísimo trabajo, así sabrás por dónde empezar a actuar.
3. Explota tu potencial
Ya sabes tus limitaciones, ahora reconoce tus cualidades. Explota tu talento y tus acciones.
4. Busca un equipo de vida
Acércate a tus amigas verdaderas, con quienes tengas relaciones más cálidas y amorosas. Estar solo aumenta el sentimiento de frustración.
5. Entra en contacto con tu subconsciente
Hazlo a través de yoga, ejercicio, meditación, respiración consciente… Lo más importante de estas herramientas es que aprendes a gestionar tus emociones.
6. Traza tu plan de acción
Ya sabes qué te frustra, ahora analiza la realidad, establece cuáles son tus objetivos y ajusta tu estrategia cuantas veces sea necesario.
7. Acepta los cambios
La queja es la comida favorita de la frustración; si no quieres que ésta crezca, no la alimentes. Adáptate a los cambios y acepta sus lecciones.
8. Busca respuestas
Quizá no logras tus objetivos a la primera, pero saca algo bueno de lo que pasó preguntándote: ¿por qué no lo logré?, ¿qué puedo hacer de forma diferente?
9. Trabaja con lo que tienes
Sé realista y deja de esperar que cada situación sea perfecta y exactamente como la imaginabas. Haz lo máximo con lo que tienes.
10. Visualízate
La representación mental controlada tiene un gran poder. Tu mente se predispone y tus acciones se enfocan a cumplir esa película que tú mismo te cuentas.