Trunks, Nelson, Remy, Ant-Man… ¿te suenan? Detrás de estos grandes personajes de cine y televisión está un actor que puede jactarse de que lo que tiene ha sido por sus méritos y no por haber nacido en cuna actoral, pero sobre todo, está un padre de familia amoroso preocupado por darle siempre lo mejor a sus tres hijos: Emiliana, Mateo y Gonzalo.

 Se trata de Sergio Bonilla, hijo mayor de los también actores Socorro y Héctor Bonilla, quien se abre como ser humano y nos cuenta algo de su vida y de su trayectoria de más de 35 años de trabajo.

 “Empecé como a los seis años en una serie de programas de Imevisión que dirigía Betty Cataño. Me invitaron a hacer uno y luego nos gustó tanto que formé parte central de la historia. Pero yo iba muy mal en la escuela, siempre fui distraído y desmadroso, y entonces mi papá decidió sacarme; me dijo: ‘O cumples en la escuela o no haces eso que tanto te gusta’, y le salió peor porque ni cumplí en la escuela ni seguí trabajando”.

 Con el paso de los años, las cosas no mejoraron, al contrario, significaron un distanciamiento con su padre.

“Me corrieron de varias escuelas, incluída la escuela de actuación de Virginia Fábregas, por lo que mi papá me metió a trabajar a un taller mecánico de un amigo de él en Xochimilco e irónicamente resultó ser la mejor escuela. Al principio fue duro porque era el güerito, hijo de Héctor Bonilla, pero estuve trabajando mucho y cuando me fui hasta me extrañaron.

“Con ese trabajo me compré mi primer coche y, al final, fue una experiencia muy rica, de ahí comprendí la satisfacción de la independencia, de no estirar la mano y entonces retomé la actuación con Macbeth, una adaptación de José Luis Cruz, alternándolo con mi banda de rock”.

Sin embargo, la responsabilidad que había empezado a adquirir se triplicó de golpe al saber que sería padre con tan sólo 25 años de edad.

 “Cuando supe del embarazo, me corté el pelo y me puse a trabajar más que por gusto para darle de comer a mi hija; fue entonces que entré a la telenovela La Vida en el Espejo y empecé a chambear más en serio por ella”.

Le siguieron proyectos en teatro, televisión, cine y doblaje, lo que trajeron consigo reconocimientos personales y profesionales, que a la fecha lo llenan de orgullo.

 “Igual suena trillado o cursi, pero cada proyecto que he agarrado en su momento requiere toda mi energía y mi atención. Hay unos que recuerdo con especial cariño por muy distintas razones, como la obra Almacenados, pues fue muy grato trabajar con mi papá y con mi hermano (Fernando Bonilla). O ¿Quién Teme a Virginia Woolf?, por su complejidad y por el reto que representó el montaje en Argentina, el cambio de reparto y muchas situaciones que a pesar de ellas sacamos a flote y muy bien. Además, me dieron mi primer premio teatral ACTP (Premios de la Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro) y fue muy significativo, pues fue un trabajo que disfruté mucho hacer”.

 Sobre las entregas de reconocimientos, Sergio valora especialmente los que le hace su público, pues considera son los más honestos.

“El público de doblaje es un público que expresa muy bien lo que piensa, por eso este tipo de reconocimientos se me hacen los más honestos. 

Es díficil que exista un premio libre de todo interés, creo que el poder o por los intereses económicos es natural que abracen a las organizaciones. No obstante, me parece muy loable lo que hacen los Metro en teatro, pues son muy incluyentes y lo mismo integran a Ocesa que a compañías independientes; creo que eso es un gran logro de ellos. Mismo caso los ACTP, pues han reformado cosas y eso abona a que haya premios de más calidad y de más rigor”.

 La emergencia sanitaria dejó en el camino proyectos en teatro que espera pronto retomar una vez concluido el confinamiento por el Covid-19.

 “Entré al quite en la puesta A Ocho Columnas que se planea regrese al Teatro Helénico (de la Ciudad de México), pero ahora todo es incierto por la cuarentena. Y en ese mismo inmueble regresará El Feo, si todo sale bien. Además de otros proyectos ahí formados que dependerán de muchas cosas que no están en nuestras manos”.

 Sin embargo, lo que está sucediendo en el mundo lo lleva a pensar más allá e invita a los lectores a la reflexión.

 “Estamos viviendo claramente una transición muy importante y más que estar pensando en qué vamos a hacer para seguir en lo mismo, debemos pensar en qué vamos a hacer para no seguir en lo mismo. 

“En mi caso personal, tengo que confesar que si bien sí me apasiona actuar, escribir y dirigir, definitivamente no es lo más importante en mi vida. Con esta pausa he pensado más en sobrevivir, en permanecer fuerte y lúcido, informado y alerta para poder proteger a los míos, ésa es la verdadera prioridad, lo demás siempre será lo de menos”.

 ALGUNOS DE SUS TRABAJOS

 Televisión: La Otra Cara del Alma,  Al Caer la Noche, Vidas Robadas, Pasión Morena, Capadocia, Porfirio Díaz: 100 Años sin Patria.

 Cine: Las Armas del Alba, Un Padre no tan Padre, It’s on the House, Sexo, Drogas y Freud.

 Teatro: El Feo, Almacenados, Multiversos, The 24 Hour Plays, No se Elige ser un Héroe, ¿Quién Teme a Virginia Woolf?, El Río.

 Doblaje: Trunks, de Dragon Ball; Nelson, de Los Simpson; Remy, de Ratatouille y Ant-Man.