Por Dra. Rocío Muñoz
Médico con especialidad en Rehabilitación Cardiaca, actual directora de CardioActiva
Hasta hace unos meses ya se habían registrado 89 casos de lepra en México, pero no entres en pánico, entérate qué es, pues es muy tratable.
En medio de la pandemia que estamos viviendo parece que lo último que necesitamos es el resurgimiento de una enfermedad bíblica que genera deformidad y discriminación.
Para muchos generó inquietud que se presentaran casos nuevos de esta enfermedad, sin embargo, la realidad es que la lepra nunca se ha ido.
En el año 2000, la Organización Mundial de la Salud consideró que ya no era un problema de salud pública, pero no fue erradicada.
La India, Brasil e Indonesia son los países que más la presentan; en México no somos la excepción y 18 estados han reportado casos.
De las enfermedades más antiguas
Por mucho tiempo se consideró una enfermedad de pecadores, confinados a vivir en áreas marginadas. En la Edad Media el paciente era llevado a los límites de la ciudad donde se le leían una lista de instrucciones como: no entrar a mercados o iglesias, no salir de su casa sin su traje de leproso, mantenerse alejado de los otros. Evidentemente el distanciamiento social no es nuevo, sólo que a ellos se les entregaba una campanita para que avisaran a los demás cuando iban pasando. Ya que no se contaba con un tratamiento efectivo (se trataba con carne de serpiente y sangre menstrual de doncella), desarrollaban deformidades severas que generaban horror y rechazo.
Pero… ¿qué es la lepra?
En 1874, Gerhard Hansen descubrió a la bacteria que produce esta enfermedad probando que la lepra es una enfermedad infecciosa.
Se transmite de una persona a otra por medio de microgotas que son expulsadas por el enfermo al hablar o toser e inhaladas por la otra persona. ¿Suena familiar? Sin embargo, no se transmite fácilmente, se requiere de una convivencia estrecha y continua con la persona enferma.
Te sorprenderá saber que la lepra también se puede transmitir por los armadillos de nueve bandas, por lo que se recomienda evitar su contacto. Otra particularidad es que su periodo de incubación es muy largo, esto quiere decir que si te infectas hoy los síntomas tardarán en aparecer en promedio 5 años, pero se puede tardar hasta ¡20 años! Hay varios tipos de lepra, quizá te imaginas a una persona a la que se le cae la piel o pedazos de carne, pero lo más común es que se presente como manchas blancas sin sensibilidad, formación de nódulos (bolas) en el cuerpo, entre otros.
Sin tratamiento puede generar deformidades importantes y hasta ceguera. Afortunadamente, el tratamiento es accesible y gratuito.
Visita al doctor
La lepra no es como te la imaginas, es difícil que se junten las condiciones para su contagio, y en el siglo 21 es excepcional que llegue a extremos deformantes.
Busca al dermatólogo ante cualquier lesión sospechosa, lo más probable es que no sea lepra, pero vale la pena checar el órgano más grande que tenemos: la piel.