Por Dra. Rocío Muñoz
Médico con especialidad en Rehabilitación Cardiaca, actual directora de CardioActiva
El 6 de junio se celebra el Día Mundial de los Pacientes Trasplantados, una fecha promovida por la OMS para hacer conciencia. Aquí lo que debes saber sobre la donación de órganos.
La posibilidad de trasplantar un órgano con éxito es relativamente nueva en la historia de la medicina (en 1954 se logró el primer trasplante de riñón).
Los trasplantes abrieron la puerta de la esperanza para muchos pacientes con daño permanente en algún órgano, el cual ahora puede ser sustituido por uno sano de un donador vivo o fallecido.
Actualmente se realizan trasplantes de riñón, hígado, corazón, pulmón, páncreas, médula ósea, córneas, hueso, piel y válvulas cardiacas. Increíblemente se han reportado trasplantes exitosos de cara y el nacimiento de bebés de úteros trasplantados de donadoras fallecidas.
La ciencia ha dado pasos gigantes, pero la cultura de la donación se ha quedado atrás. El Centro Nacional de Trasplantes reporta que para el 2020 había 17,042 personas en la lista de espera para un riñón; 5,672 córnea, 311 hígado y 50 personas esperando un corazón.
¿Donar en vida o después de morir?
En vida se puede donar un riñón, un segmento de hígado y médula ósea. Se realizan estudios de compatibilidad entre el donador y quien recibirá el órgano para que el órgano donado no sea rechazado. De preferencia, se realiza entre familiares, de lo contrario se manifiesta ante Notario Público que la donación será gratuita, altruista y voluntaria.
La donación después de la muerte es más compleja. Cuando obtuviste tu licencia para conducir te preguntaron si querías ser donador de órganos. Sin embargo, si quieres ser donador es importante que sepas que, aun teniendo algún documento, tu familia es quien autoriza la donación.
Es trascendental que estos temas se platiquen en familia, que externemos nuestro deseo si llegamos a estar en esa situación para que al familiar que autorice la donación no le sea tan difícil.
Por otro lado, no cualquier persona puede ser donadora después de la muerte, el criterio indispensable es que se haya perdido la vida por muerte encefálica. Esto quiere decir que hay una pérdida irreversible de las funciones del cerebro, esa persona ya murió; sin embargo, sus órganos pueden mantenerse funcionando mediante un ventilador artificial y medicamentos que mantienen la circulación. Una de las causas más frecuentes de muerte encefálica son accidentes con golpes fuertes en la cabeza.
Regala vida
Si se decide donar los órganos un equipo médico especializado en trasplantes los obtendrá. Una vez obtenidos deben de ser trasplantados lo más pronto posible (el corazón en 6 horas, hígado 8 horas, riñones hasta 24 horas). Se asignan en el orden cronológico de la lista de espera y tomando en cuenta la compatibilidad. De esta manera, una persona les regala vida a muchas otras.
Ya sea en vida o después de la muerte, la donación de órganos es un acto de amor a la humanidad.